martes, 19 de junio de 2012

Cristina L. Schlichting: Divorciados en Corpus


Hace unos días la periodista  Cristina L. Schlichting publicó en La Razón un luminoso artículo llamado  Divorciados en Corpus. Lo reproduzco aquí y suscribo en su totalidad lo que dice. ¡Gracias, Cristina!

9 Junio 12 - - Cristina L. Schlichting

Pocas cosas me resultan más impresionantes los domingos en la Iglesia que las personas divorciadas y casadas de nuevo, sentadas en los bancos durante la comunión. Ellos, ya lo saben, no pueden comulgar ni recibir la absolución. Adivino un mundo de sufrimiento. Qué amor no tendrán a la Iglesia católica que permanecen en ella y obedecen a costa de normas tan duras. Son un ejemplo de fidelidad apabullante.

Tengo una pareja de amigos que se dan la mano en esos momentos. Ella casi siempre llora en silencio. Su dignidad y su entereza me hacen ser consciente de lo poco que valoro el Corpus Christi que celebramos hoy. A menudo los divorciados que se casan otra vez abandonan la práctica religiosa, afligidos de cierta soledad y vergüenza. Venimos, al menos en España, de una sociedad tan ranciamente ordenada en el pasado, que estas personas parecen haberse salido de la pista. No hace mucho pregunté a un sacerdote por el problema de estas parejas y me contestó: «Nosotros no tenemos problema alguno, lo tienen ellas». Curiosamente, apenas un año después vino con humildad a preguntarme cómo encaminarlas hacia los tribunales eclesiásticos, para ayudarlas en el proceso de nulidad.

Todos hacemos un camino. Mi amigo Juan Manuel de Prada y yo, que hemos pasado por la anulación matrimonial, hemos compartido muchas confidencias sobre el sufrimiento que hemos tenido que atravesar. Ahora el Papa ha hablado de forma luminosa sobre los divorciados casados de nuevo y su indispensable aportación a la Iglesia.

Ha sido en el reciente Encuentro de las Familias, en Milán. En una respuesta a la familia brasileña Araujo, Benedicto XVI ha señalado que hay que «hacer realmente todo lo posible para que se sientan amados, aceptados (…) y viviendo plenamente en la Iglesia». El Santo Padre les anima a disfrutar de la Palabra de Dios y la comunión de la Iglesia y, de forma muy práctica, reconoce que, aunque no puedan comulgar físicamente, sí pueden «espiritualmente» y les recomienda una guía espiritual permanente con un sacerdote.

Puede que a algunos lectores este artículo les resulte teológicamente técnico, pero les aseguro que, para un grupo cada vez más amplio de fieles, es crucial. Por eso me permito reproducir el final de la intervención del Papa, que nos pone verdaderamente de rodillas ante los divorciados: «Sus sufrimientos son un don para la Iglesia porque sirven también a todos los demás para defender la estabilidad del amor, es un sufrir en la comunidad por el bien de los grandes valores de nuestra fe. Deben saberlo, que precisamente así sirven a la Iglesia, están en el corazón de la Iglesia». Durante años hemos pensado erróneamente que sólo son buenos cristianos los que cumplen y comulgan puntualmente. Ahora empezamos a comprender que el ser humano es un simple pecador y que una persona que nosotros relegamos al «final de la fila» puede ser colocada por su Señor en el centro de la comunidad, para que todos aprendamos de ella.



9 comentarios:

  1. GRACIAS CRISTINA,GRACIAS PADRE JAVIER.ME SENTÍ IDENTIFICADA PLENAMENTE CON EL ARTÍCULO;SÓLO DIOS SABE EL SUFRIMIENTO QUE CAUSA EL SER CATÓLICOS COMPROMETIDOS Y ESPERAR AÑOS PARA PODER ACCEDER AL MATRIMONIO ANTE DIOS Y LA IGLESIA...A VECES,ME PREGUNTO:¿SI HAY PERSONAS QUE HAN TENIDO UN MATRIMONIO CIVIL Y LUEGO DE SEPARARSE LEGALMENTE EN SÓLO TRES MESES¡¡,VUELVEN A CASARSE POR LA IGLESIA Y EL CIVIL NO HAY PROBLEMAS SON APLAUDIDOS OLEADOS Y SACRAMENTADOS,SIN EMBARGO,AQUELLOS SEPARADOS CATÓLICOS QUE TUVIERON EL SACRAMENTO DEBEN VIVIR ESTANCADOS POR AÑOS Y MUCHAS VECES DISCRIMINADOS ,PORQUÉ NO SE FACILITAN LOS TRÁMITES?,SÉ QUE LA IGLESIA ES PRUDENTE;PERO PIENSO QUE LA VIDA TIENE TANTAS ARISTAS Y EXPERIENCIAS DIVERSAS DE MATRIMONIOS ROTOS DONDE SÍ HAY CATÓLICOS QUE AMAN SU IGLESIA Y DESEAN SEGUIR EN ELLA.DEBEN AYUDARLOS ES URGENTE.BENDICIONES.

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  2. Gracias por tu comentario Nina, la verdad es que a mí también me hace sufrir la situación de tantos católicos divorciados que viviendo en pareja no pueden casarse por la Iglesia, por eso he creado este blog.
    Creo de verdad, Nina, que los trámites no son complicados, lo que sí es cierto es que el proceso es lento. Hablamos del juicio de la Iglesia sobre la validez de un sacramento, un acto tan sagrado que para juzgarlo nulo hay que tenerlo muy claro, de ahí el requisito de que sean tres los jueces que lo juzguen y dos los tribunales que lo estudien. Se ha estudiado repetidas veces la forma de simplificar o acelerar los procesos de nulidad matrimonial y no tiene fácil solución quizá pronto veamos algún cambio en este sentido hasta entonces con tu ayuda y la de todos nosotros podremos contribuir a que estos católicos sientan que la Iglesia es su madre y que se preocupa por ellos.

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    1. Me encuentro en una situación muy dolorosa. Es mi pareja el que está divorciado, yo soy creyente. Estábamos inmersos en un proceso de nulidad desde hace tres años, pero, por cosas del destino, ha cambiado el tribunal, han cambiado los criterios, y, a pesar de un informe del Defensor del Vínculo fabuloso, y de saber, de corazón, cómo sucedieron en su momento las cosas, el Tribunal de Primera instancia ha dado una sentencia negativa, en un informe lleno de contradicciones y puntos de vista que duele enormemente leer. ¿Cuál es mi situación? ¿Qué puedo hacer? Los años pasan, pronto no podré formar una familia. Estoy aterrada

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    2. Hola, María, siento lo que me dices, es verdad que el proceso tiene sus limitaciones y las personas también, no sólo los jueces, los abogados, los declarantes todo... A veces no es fácil que la verdad aflore desde el principio. Que tu marido hable con su abogado, siempre podrá apelar y, en muchísimos casos, las apelaciones se resuelven en un sentido contrario a la anterior sentencia. No te desanimes, a través de estas limitaciones Dios va haciendo su obra que, aunque a veces resulte dolorosa, es siempre lo mejorara nosotros. Rezaré por ti,

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    3. Muchísimas gracias Javier. Él aún no es mi marido. Yo quería esperar a que obtuviera la nulidad, por mis firmes creencias. Ahora ya no sé qué hacer, porque esto supone más años de espera. Desconozco cuál sería mi situación dentro de la iglesia si contraigo matrimonio civil.

      Seguiré tu consejo y pensaremos lo de la apelación.

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  3. Menuda manada de hipócritas, todos reunidos bajo los acogedores brazos de la Punta de Babilonia.
    Por un lado, en Intereconomía hablando del problema del aumento de divorcios y lo peligroso que es... y, por otro, alabando a los que lo hacen en el bando de los "buenos". Es que dais asco.

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    1. Creo que un poco más de lectura y un poco menos de prejuicios te vendrían estupendamente para quitarte la sensación de asco porque, te lo aseguro, los que trabajamos en esto lo hacemos desde la más absoluta integridad y a menudo cosechando solamente críticas, como en tu caso.
      Un saludo!

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  4. Patricia
    Muchas gracias Javier por tu blog y por publicar este artículo que me ha emocionado profundamente. Me da consuelo y alguna esperanza a pesar de mi situación tan complicada pues mi pareja es un chico separado con hijos con todo el sufrimiento que ello conlleva. Como decía Andrés T, quizás seamos unos hipócritas pero, lejos de querer separarnos de la Iglesia, lo único que realmente ansía nuestra alma es volver a ella y a descansar en el Señor, pero no vemos salida...

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  5. Para profundizar leer este excelente artículo:
    http://iesvs-org.blogspot.com.ar/2014/03/importante-este-articulo-debiera-ser.html

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