miércoles, 28 de marzo de 2012

Limitaciones y paciencia

Nadie es perfecto, es verdad, tampoco en los Tribunales Eclesiásticos. Hoy he tenido una buena prueba de ello. El ordenador que no funciona, la secretaria que se pone nerviosa, el técnico que no viene, la abogada que se sube por las paredes, los testigos mirando el "panorama" incrédulos y yo conteniendo el enfado para no soltar gritos "a tutiplén".
Nadie es perfecto.
Éstas y otras limitaciones normales en cualquier familia, empresa, partido político, etc, se encuentran por igual en la Iglesia. Limitaciones técnicas, limitaciones económicas, limitaciones producto de nuestro carácter y de nuestros pecados. Paciencia, ¿ok?

- "Fui a Tribunal y un señor me trató fatal"
- "No saben donde está el documento que les entregué el otro día"
- "No cogen el teléfono y he llamado ya 5 veces"

No es normal pero a veces sucede. Paciencia.

Creo que cuando Cristo dijo lo de "sed perfectos como vuestro Padre Celestial es perfecto" más que un mandato nos estaba marcando un ideal que cada vez más se revela inalcanzable hasta que no lleguemos -Dios mediante- al cielo. Hasta entonces limitaciones y paciencia.

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